Iván Lombardo participó con los AVES en reuniones y exposiciones. Muchos años atrás trabajó conmigo en Solar como mensajero y aprendiz de diseñador. Su talento desbordante lo llevó por nuevos caminos del diseño y las artes visuales. Se nos adelantó a recorrer ese derrotero que a todos nos espera. Van estas notas a manera de recuerdo y constacia.
*******************
Iván Lombardo Huerta murió este miércoles 16 de abril a las 4 de la tarde de un infarto fulminante. Él estaba elaborando el diseño editorial de root@linux. “Vamos a hacer la mejor revista, de eso debes estar seguro”, me dijo en las últimas veces que nos vimos. Le creí, a quien en vida fue un diseñador editorial excepcional.
Ha sido muy rápido. Este viernes nos reuniríamos para ver algunos avances. Habíamos platicado las formas de diagramación, el tipo y estilo de fotos, del software libre, de la comunidad GNU/Linux, el reportaje principal, colaboraciones, de Scribus, de Inkscape, me había mostrado una carpeta donde tenía la mayor parte de su trabajo: decenas de libros, folletos, carteles, espectaculares, arte; sus sueños hechos realidad. Durante sus últimos años trabajó en el Instituto Mora, donde lo conocí.
No es fácil buscar a un diseñador editorial con experiencia y un gran curriculum que quiera incursionar con herramientas desconocidas para él. A pesar de sus 43 años le gustaba moverse en arenas movedizas con el buen humor que le caracterizaba y esa excepcional mirada periférica que le ayudaba a comprender rápido el entorno y las intenciones de sus interlocutores. No se le escapaba detalle. -”¿Quieres un socio solidario al proyecto de root@linux? lo vas a tener”, me dijo a mitad de una conversación sobre el software libre. La búsqueda había terminado.
Me sorprendió la última vez que hablamos. Del otro lado del auricular escuché a un Iván que me decía: “Actualicé Linux y me desapareció la pantallita inicial. No puedo entrar”. Era un asunto del arrancador grub. Aprendía con rapidez. Me bastó decirle que editaríamos el archivo de grub, le dicté el código para que pudiera entrar al reiniciar. Y listo. Me comentó que Scribus era una “super herramienta” y que estaba maravillado con Inkscape. Hasta ahí. Quedamos de hablar para ver avances este jueves o viernes. Fue la última vez que hablamos.
Ivan Lombardo deja a su esposa y a su pequeña hija, Miranda. Los tres estuvieron en la fiesta de Jimena, mi hija, en los primeros días de marzo pasado. Allí coincidimos para levantar root@linux, para usar herramientas libres, para adentrarse en la sociedad del código abierto, en la colaboración humana. Su asistente me dijo que Ivan estaba muy entusiasmado con el proyecto. Estaba emocionado. Por alguna razón recordé cuando me dijo que él era compulsivo para aprender, para involucrarse totalmente en lo que emprendía y hacía. “Sino -me dijo-, sino soy así, sería la muerte… hay que estar activos”.
Ivan Lombardo nos deja a quienes lo conocimos la gratitud de la amistad y su buen humor. Una taza, siempre, de buen café, mezcladas de conversaciones inteligentes, entre el grupo de blues “Las señoritas de Aviñón” al que pertenecía y las situación política del país, en ese mundo de colores, espacios, de los erregebés y cemeicás, de vectores, en los que -como lo dijo- yo soy un diseñador chapeado a la antigüita que se renueva todos los días. Nos deja, también, la idea del arte en cada espacio de la vida.
Hoy jueves, por la tarde sus restos serán cremados. Descanse en paz.
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5 Respuestas to “ Hasta luego Iván ”
1. # 1 Santiago Portilla Says:
Abril 17th, 2008 at 8:51
Iván Lombardo Huerta es una de esas personas sin las cuales el mundo ya no será igual. Porque era todo un personaje, diferente a cualquier otro. Era un artista en el diseño, la ilustración y la música. Amigo generoso. Siempre de buen humor, capaz de reírse de sí mismo, de buen gusto y con una dosis de vulgaridades con sus amigos cercanos. Nunca ofensivo, siempre inseguro a pesar de lo mucho que sabía y hacía. Sabía compartir sus preocupaciones, enojos y tristezas, pero nunca agobió a nadie con ellas. Le gustaba tomar bajo su tutela a jóvenes diseñadores o ilustradores, a los que trataba como a hermanos. Con una salud precaria por su tamaño y su peso, con una presión arterial que para muchos habría sido mortal años antes, no hacía mucho por cuidarse, y con las exigencias de la edición de todo tipo de impresos solía trabajar jornadas de días y noches enteras. Pudo crear un estilo propio en el diseño editorial. Quienes tuvimos la suerte de estar cerca de él disfrutamos de su agudeza, su música y su picardía. Por su condición y sus hábitos sabía que moriría joven. Descanse en paz el maravilloso Iván, que nos deja un hueco irreparable.
2. # 2 leticia calderón chelius Says:
Abril 21st, 2008 at 11:26
Descanse en paz querido Ivan. Me sorprende la noticia en un periodo de lejanía geográfica del Instituto Mora donde trabajamos juntos por años. El fue el autor intelectual y creativo de las dos portadas de mis libros que a tanta gente le gustaron por su ingenio y elegancia. Gracias por lo que me regalaste en tiempo, en presencia. Lamento tanto la crudeza con que te vas y solo pido que tu familia encuentre consuelo y serenidad con el tiempo. Un abrazo enorme donde quiera que estés. Queda pendiente, por siempre, ese cafecito en la cafetería del Instituto Mora donde nos encontrábamos siempre.
3. # 3 Raúl Zepeda Baltazar Says:
Abril 24th, 2008 at 9:26
Iván Lombardo, un gran tipo, muchos en el Mora te echaremos de menos, pero en especial “Fabian y yo” donde día a día convivíamos en el trabajo; en el Penthouse de Madrid; será difícil olvidar todos tus movimientos del día, tus carcajadas, el entablar una plática, pero, sobre todo, porque no se podía evitar estimarte. Le pido a Dios por la tranquilidad de tu familia (Tu mami, Gaby y la pequeña Miranda). Hasta pronto.
4. # 4 Fabián Díaz Guzmán Says:
Abril 24th, 2008 at 12:50
Hoy como siempre, desde que te conocí –AMIGO MÍO–, has sido y serás motivo de inspiración por tu gran sensibilidad, por tu entereza, por brindarte siempre completo a una amistad, a un ideal, a una forma de vida, a un arte.
Gracias por dejarme compartir a tu lado tantos momentos de alegría y aprendizaje, por brindarme desde una charla inteligente de cualquier tema hasta el banal gusto por usar unos comodísimos “crocs”, por compartirme tus experiencias y tu conocimiento sin restricciones; por dejarme ser confidente y amigo.
La “Ruta 61” te guardará un lugar entre el público y en el escenario. Mi gurú en el “blues”, mi maestro en el diseño –quizá sin proponértelo–, pero sobre todo mi gran amigo, siempre incondicional, no importaba cuán ocupado estuvieras siempre tenías un espacio para escuchar y compartir. Me quedan también deliciosos momentos en los que compartimos el mutuo gusto por la buena comida y la buena charla en donde siempre la sobremesa estaba llena de carcajadas y buen humor.
Siempre estaba latente tu preocupación por el tiempo que venía, eras muy preocupón, pero a ello invariablemente se sobreponían tus ganas de hacer cosas nuevas, de buscar horizontes que refrescaran tu insaciable hambre de conocer nuevas fronteras desde lo intelectual hasta lo frívolo, lleno de contrastes pero sobre todo pleno de ganas de compartirlo y de “trascender”. ¡¡¡ Y lo has logrado amigo !!!
Siempre te llevaré conmigo, como dicen por ahí, te llevaré en mi corazón por siempre sin importar lo grande que seas ahí cabes bien pues lo irónico de esto es que siendo un GRAN SER HUMANO cabes en donde sea, tus dimensiones físicas eran sólo una consecuencia de tu grandeza.
Me duele tu partida amigo, pero hoy sé que venías por un corto tiempo a enseñarnos, a aconsejarnos, a representar un “parteaguas” en mi vida de amistad, trabajo, de familia, de ese tipo de familia que se escoge por convicción porque no nacimos parientes y sin embargo me has dolido como si fueras mi hermano.
GRACIAS IVÁN, hoy y desde tu partida tu canción favorita del blues resuena en mi cabeza porque me hace partícipe de su sentir “The sky is crying” (El cielo está llorando), y quizá el cielo lloraba por ti, pero ya te tiene a su lado quizá por ello hoy he vuelto a ver el sol y las lágrimas del cielo han hecho escala en mis ojos.
Hasta siempre AMIGO, ya nos veremos después; y mientras tanto seguiré cerca de Andrea, Gaby y Miranda, que tanto te extrañan también pero ellas como yo y muchos más te vamos a recordar cada día entre la resignación y el amor que sembraste en nuestro jardín. GRACIAS IVÁN, MI GRAN AMIGO.
5. # 5 Irma Pineda Says:
Mayo 13th, 2008 at 12:24
Iván los mira ahora desde los ojos de algún colibrí…
En la cultura de los binnizá creemos que cuando un ser ha sido en vida grande y de generoso corazón vuelve entre nosotros como el aroma de las flores, como árboles frondosos o precisamente en la forma de un colibrí, por eso hace tiempo escribí esto:
Al despertar de tu muerte
me verás aquí
convertido en un árbol viejo
que espera tu retorno de colibrí
Con cariño, Irma Pineda
(poeta binnizá o zapoteca)
Integrante del disco de Lluvia de Sueños, cuya portada y diseño lo realizó Iván Lombardo Iván Lombardo participó con los AVES en reuniones y exposiciones. Muchos años atrás trabajó conmigo en Solar como mensajero y aprendiz de diseñador. Su talento desbordante lo llevó por nuevos caminos del diseño y las artes visuales. Se nos adelantó a recorrer ese derrotero que a todos nos espera. Van estas notas a manera de recuerdo y constacia.
*******************
Iván Lombardo Huerta murió este miércoles 16 de abril a las 4 de la tarde de un infarto fulminante. Él estaba elaborando el diseño editorial de root@linux. “Vamos a hacer la mejor revista, de eso debes estar seguro”, me dijo en las últimas veces que nos vimos. Le creí, a quien en vida fue un diseñador editorial excepcional.
Ha sido muy rápido. Este viernes nos reuniríamos para ver algunos avances. Habíamos platicado las formas de diagramación, el tipo y estilo de fotos, del software libre, de la comunidad GNU/Linux, el reportaje principal, colaboraciones, de Scribus, de Inkscape, me había mostrado una carpeta donde tenía la mayor parte de su trabajo: decenas de libros, folletos, carteles, espectaculares, arte; sus sueños hechos realidad. Durante sus últimos años trabajó en el Instituto Mora, donde lo conocí.
No es fácil buscar a un diseñador editorial con experiencia y un gran curriculum que quiera incursionar con herramientas desconocidas para él. A pesar de sus 43 años le gustaba moverse en arenas movedizas con el buen humor que le caracterizaba y esa excepcional mirada periférica que le ayudaba a comprender rápido el entorno y las intenciones de sus interlocutores. No se le escapaba detalle. -”¿Quieres un socio solidario al proyecto de root@linux? lo vas a tener”, me dijo a mitad de una conversación sobre el software libre. La búsqueda había terminado.
Me sorprendió la última vez que hablamos. Del otro lado del auricular escuché a un Iván que me decía: “Actualicé Linux y me desapareció la pantallita inicial. No puedo entrar”. Era un asunto del arrancador grub. Aprendía con rapidez. Me bastó decirle que editaríamos el archivo de grub, le dicté el código para que pudiera entrar al reiniciar. Y listo. Me comentó que Scribus era una “super herramienta” y que estaba maravillado con Inkscape. Hasta ahí. Quedamos de hablar para ver avances este jueves o viernes. Fue la última vez que hablamos.
Ivan Lombardo deja a su esposa y a su pequeña hija, Miranda. Los tres estuvieron en la fiesta de Jimena, mi hija, en los primeros días de marzo pasado. Allí coincidimos para levantar root@linux, para usar herramientas libres, para adentrarse en la sociedad del código abierto, en la colaboración humana. Su asistente me dijo que Ivan estaba muy entusiasmado con el proyecto. Estaba emocionado. Por alguna razón recordé cuando me dijo que él era compulsivo para aprender, para involucrarse totalmente en lo que emprendía y hacía. “Sino -me dijo-, sino soy así, sería la muerte… hay que estar activos”.
Ivan Lombardo nos deja a quienes lo conocimos la gratitud de la amistad y su buen humor. Una taza, siempre, de buen café, mezcladas de conversaciones inteligentes, entre el grupo de blues “Las señoritas de Aviñón” al que pertenecía y las situación política del país, en ese mundo de colores, espacios, de los erregebés y cemeicás, de vectores, en los que -como lo dijo- yo soy un diseñador chapeado a la antigüita que se renueva todos los días. Nos deja, también, la idea del arte en cada espacio de la vida.
Hoy jueves, por la tarde sus restos serán cremados. Descanse en paz.
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1. # 1 Santiago Portilla Says:
Abril 17th, 2008 at 8:51
Iván Lombardo Huerta es una de esas personas sin las cuales el mundo ya no será igual. Porque era todo un personaje, diferente a cualquier otro. Era un artista en el diseño, la ilustración y la música. Amigo generoso. Siempre de buen humor, capaz de reírse de sí mismo, de buen gusto y con una dosis de vulgaridades con sus amigos cercanos. Nunca ofensivo, siempre inseguro a pesar de lo mucho que sabía y hacía. Sabía compartir sus preocupaciones, enojos y tristezas, pero nunca agobió a nadie con ellas. Le gustaba tomar bajo su tutela a jóvenes diseñadores o ilustradores, a los que trataba como a hermanos. Con una salud precaria por su tamaño y su peso, con una presión arterial que para muchos habría sido mortal años antes, no hacía mucho por cuidarse, y con las exigencias de la edición de todo tipo de impresos solía trabajar jornadas de días y noches enteras. Pudo crear un estilo propio en el diseño editorial. Quienes tuvimos la suerte de estar cerca de él disfrutamos de su agudeza, su música y su picardía. Por su condición y sus hábitos sabía que moriría joven. Descanse en paz el maravilloso Iván, que nos deja un hueco irreparable.
2. # 2 leticia calderón chelius Says:
Abril 21st, 2008 at 11:26
Descanse en paz querido Ivan. Me sorprende la noticia en un periodo de lejanía geográfica del Instituto Mora donde trabajamos juntos por años. El fue el autor intelectual y creativo de las dos portadas de mis libros que a tanta gente le gustaron por su ingenio y elegancia. Gracias por lo que me regalaste en tiempo, en presencia. Lamento tanto la crudeza con que te vas y solo pido que tu familia encuentre consuelo y serenidad con el tiempo. Un abrazo enorme donde quiera que estés. Queda pendiente, por siempre, ese cafecito en la cafetería del Instituto Mora donde nos encontrábamos siempre.
3. # 3 Raúl Zepeda Baltazar Says:
Abril 24th, 2008 at 9:26
Iván Lombardo, un gran tipo, muchos en el Mora te echaremos de menos, pero en especial “Fabian y yo” donde día a día convivíamos en el trabajo; en el Penthouse de Madrid; será difícil olvidar todos tus movimientos del día, tus carcajadas, el entablar una plática, pero, sobre todo, porque no se podía evitar estimarte. Le pido a Dios por la tranquilidad de tu familia (Tu mami, Gaby y la pequeña Miranda). Hasta pronto.
4. # 4 Fabián Díaz Guzmán Says:
Abril 24th, 2008 at 12:50
Hoy como siempre, desde que te conocí –AMIGO MÍO–, has sido y serás motivo de inspiración por tu gran sensibilidad, por tu entereza, por brindarte siempre completo a una amistad, a un ideal, a una forma de vida, a un arte.
Gracias por dejarme compartir a tu lado tantos momentos de alegría y aprendizaje, por brindarme desde una charla inteligente de cualquier tema hasta el banal gusto por usar unos comodísimos “crocs”, por compartirme tus experiencias y tu conocimiento sin restricciones; por dejarme ser confidente y amigo.
La “Ruta 61” te guardará un lugar entre el público y en el escenario. Mi gurú en el “blues”, mi maestro en el diseño –quizá sin proponértelo–, pero sobre todo mi gran amigo, siempre incondicional, no importaba cuán ocupado estuvieras siempre tenías un espacio para escuchar y compartir. Me quedan también deliciosos momentos en los que compartimos el mutuo gusto por la buena comida y la buena charla en donde siempre la sobremesa estaba llena de carcajadas y buen humor.
Siempre estaba latente tu preocupación por el tiempo que venía, eras muy preocupón, pero a ello invariablemente se sobreponían tus ganas de hacer cosas nuevas, de buscar horizontes que refrescaran tu insaciable hambre de conocer nuevas fronteras desde lo intelectual hasta lo frívolo, lleno de contrastes pero sobre todo pleno de ganas de compartirlo y de “trascender”. ¡¡¡ Y lo has logrado amigo !!!
Siempre te llevaré conmigo, como dicen por ahí, te llevaré en mi corazón por siempre sin importar lo grande que seas ahí cabes bien pues lo irónico de esto es que siendo un GRAN SER HUMANO cabes en donde sea, tus dimensiones físicas eran sólo una consecuencia de tu grandeza.
Me duele tu partida amigo, pero hoy sé que venías por un corto tiempo a enseñarnos, a aconsejarnos, a representar un “parteaguas” en mi vida de amistad, trabajo, de familia, de ese tipo de familia que se escoge por convicción porque no nacimos parientes y sin embargo me has dolido como si fueras mi hermano.
GRACIAS IVÁN, hoy y desde tu partida tu canción favorita del blues resuena en mi cabeza porque me hace partícipe de su sentir “The sky is crying” (El cielo está llorando), y quizá el cielo lloraba por ti, pero ya te tiene a su lado quizá por ello hoy he vuelto a ver el sol y las lágrimas del cielo han hecho escala en mis ojos.
Hasta siempre AMIGO, ya nos veremos después; y mientras tanto seguiré cerca de Andrea, Gaby y Miranda, que tanto te extrañan también pero ellas como yo y muchos más te vamos a recordar cada día entre la resignación y el amor que sembraste en nuestro jardín. GRACIAS IVÁN, MI GRAN AMIGO.
5. # 5 Irma Pineda Says:
Mayo 13th, 2008 at 12:24
Iván los mira ahora desde los ojos de algún colibrí…
En la cultura de los binnizá creemos que cuando un ser ha sido en vida grande y de generoso corazón vuelve entre nosotros como el aroma de las flores, como árboles frondosos o precisamente en la forma de un colibrí, por eso hace tiempo escribí esto:
Al despertar de tu muerte
me verás aquí
convertido en un árbol viejo
que espera tu retorno de colibrí
Con cariño, Irma Pineda
(poeta binnizá o zapoteca)
Integrante del disco de Lluvia de Sueños, cuya portada y diseño lo realizó Iván Lombardo