Pospornografía
Fabián Giménez Gatto
(…) La mirada pornográfica funciona sobre la piel y sus pliegues, orificios y erectilidades, la recorre compulsivamente, intentando eliminar toda distancia. Mirada táctil, o mejor aún, gustativa, horizontal, cruda e inmediata, desaparición epidérmica de la distancia escénica en una suerte de devoración escópica del cuerpo en primer plano. Este es el sentido de lo obsceno, no como juicio de valor sino como régimen de visibilidad exacerbada. Y es en el terreno de las formas y no del valor, desde donde deberíamos pensar alternativas a la discursividad pornogramática, sin coartadas morales, por puro placer, por puro goce (...)
Para leer el texto completo: http://rev.estudiosvisuales.net/pdf/num5/gimenez_gatto.pdf