Uniendo esfuerzos a favor del arte y la libertad de expresión
Entre los individuos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es...
Benito Pablo Juárez García
Comienza el primer verano en el hemisferio norte. Dice la naturaleza que en esta estación crecen los ánimos, y nuestra cultura popular nos lo ilustra con un buen rucio a dos patas. La condición es inquietarnos; calentarnos sexualmente. -¡Qué rico...! Le digo a mi Ninfa.
Los griegos llamaron a los actos de la carne: Aphrodisia. Y es que la diosa Afrodita, de culto fenicio en sus orígenes, es quien encarna el placer del sexo; el deleite de la belleza. Una deidad libertina que nos seduce; que nos pone al extremo a cambio de manzanas. Afrodita da a luz a Eros, y también a Hímeros. Seres que guían al amor en todo sentido. Pero Afrodita tuvo más hijos, que jugaron un papel importante en la explicación de la condición humana. Dos de ellos, que también calientan, son Fobos y Deimos, nacidos de la relación con Ares el dios de la guerra y la destrucción. Tenía que ser una fémina deidad la que representara a la acción de nuestros instintos carnales, pasionales, y destructivos.
A veces apreciamos un lado, el de la belleza y el amor, pero otras, el lado de la destrucción y el horror. Hoy observamos con mayor reflexión las dos condiciones. Entra la primavera iluminada por el acto bélico del mediterráneo. Libia y Gaza, de nuevo, en el ojo mundial. Modernos Tomahawks y otros artefactos revientan en el norte de África. Ahí donde los fenicios llevaban el culto de Afrodita. Donde caminaron también los griegos, los romanos, y otros grupos. La cuna de las primeras civilizaciones ha sido cuna, también, de incansables guerras. Afrodita y Ares continúan alentando a los hombres.
Explica Foucault que: "La aphrodisia impera con su extenso principio de isomorfismo entre relación sexual y relación social. Entendiendo la relación sexual como modelo de penetración y de una polaridad que opone actividad y pasividad. Las prácticas de placer se reflexionan a través de las mismas categorías que el campo de las rivalidades y de las jerarquías sociales. En el comportamiento sexual hay un papel que consiste en ser activo, en dominar, en penetrar y ejercer así su superioridad".
Es el hombre y sus actos; es lo humano y sus sueños.
Así, entre mis sueños activos y primaverales, se dispara uno romántico: Que los modernos Tomahawks y otros artefactos se conviertan en aquellas primigenias armas que, además de matar, también, sabían festejar... la paz.
¿Y tú? ¿Qué sueño de primavera tienes?
Palabras claves (Tags): Afrodita, Ares, Eros, Ninfa, Primavera, amor, aphrodisia, guerra, manzanas, paz., Más...penetración, placer, sueños
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