Queremos saber tu opinión. A continuación, el correo que enviamos el lunes 11 de enero de 2009 a todos los integrantes.
AVE ya está de nuevo al aire con su portal
www.ave.org.mx. Mutilado, censurado, pero al aire. Ya pueden entrar y continuar vinculándose con la comunidad. Sólo estamos limitados en cuanto a los contenidos gráficos. Déjennos explicarles la situación.
Como ya es de su conocimiento, el 2008 se despidió con negros presagios sobre el futuro próximo económico, político y social; pero el 2009 nos recibió con un primer indicio de que los malos augurios no iban tan mal. Tal como les informamos, la plataforma tecnológica sobre la que edificamos nuestra página
www.ave.org.mx decidió prohibir todo contenido pornográfico, erótico, es más, de desnudo, en sus servidores. Sé que algunos miembros de AVE no conocen muy bien cómo funciona el ciberespacio. El caso es que toda “publicación” (página) en Internet requiere de un espacio, de alguien que le dé alojamiento (lo que se conoce como “hosting”). Es como si rentáramos un departamento. Esos espacios son, en algunos casos “gratuitos”. Aunque ya sabemos que nada es gratuito en este mundo. Los espacios aparentemente gratuitos se financian con anuncios. En nuestro caso los anuncios provenían de Google, una empresa que edificó y por tanto es dueña del más importante buscador de contenidos en internet. Se trata de una empresa norteamericana. Google decidió que ya no apoyaría con sus anuncios páginas con contenidos para “adultos” (es decir, siguiendo la analogía, como si decidiera ya no anunciarse en departamentos en los que se ejercería la prostitución o, peor aún, en librerías con libros de fotografía de desnudo). Todo parece indicar que, además, decidió hacerlo con premura y puso a sus clientes (entre ellos la empresa que nos ha dado cobijo a lo largo del 2008) contra la espada y la pared. En sólo cuatro semanas, más de cien mil sitios con contenido “para adultos” tendrían que ser dados de baja. El argumento de Google ha sido moralista: la pornografía, el erotismo, atenta contra los valores morales de la sociedad norteamericana. El argumento de quienes nos han proporcionado alojamiento es meramente económico: Google nos tiene agarrados de los huevos, dependemos de él y más vale mandar a la chingada los sitios “con contenido para adultos”, que quebrar.
Ni Google ni nuestro arrendatario hicieron distinción alguna entre sitios con contenido “pornográfico” y sitios como el nuestro, de contenido artístico. Simplemente nos cerraron el changarro.
¿Qué hacer? Protestamos por supuesto, denunciamos la mojigatería, la doble moral, el… Pero nada servía. La respuesta fue contundente: o quitan todo contenido “para adultos”, o borramos su sitio. En comunicación con varios AVEs discutimos la situación y buscamos alternativas. Finalmente decidimos que en este caso lo mejor era… mediar, preservar nuestro espacio, aunque no pudiéramos poner todas las imágenes de nuestra obra, y trabajar para construir espacios alternativos, que simplemente salir del aire y perder presencia semanas o meses.
Como ustedes podrán apreciar, la mitad de la obra expuesta ya ha sido borrada y otra parte habrá de sufrir lo mismo. Quedan nuestras presentaciones textuales (puro texto), los blogs, presentaciones, etc. No es poco, pero tampoco es lo que necesitamos. Somos artistas visuales y lo que hacemos entra no por la letra, sino por la imagen.
Estamos trabajando en la creación de un nuevo espacio. Lo sucedido no nos debe desilusionar. Finalmente siempre hemos estado en los límites de lo aceptable, bregando, luchando, oponiéndonos, explicando, ilustrando… Les pedimos paciencia, comprensión y apoyo. Lamentablemente los ajustes no los podemos hacer tan rápido como desearíamos. Como todos ustedes saben esto lo hacemos en nuestros “ratos libres”, y este problema ya nos tomó más de una semana de trabajo intenso. Estamos analizando opciones. Los cambios que se están dando, y que no sólo nos afectan a nosotros, han puesto en movimiento toda la red. Hay muchos que están trabajando en el desarrollo de opciones para quienes manejamos contenido erótico ante el éxodo masivo que ha provocado Google. No queremos apresurarnos para luego arrepentirnos.
AVE ya ha dejado su huella y es por tanto una referencia obligada en materia de arte visual erótico. Quizás deberemos considerarnos guerrilleros de la libertad de expresión, kamikazes del erotismo. No será la primera ni la última vez que nos censuren, que migremos. Los que hemos estado en esto desde hace muchos años sabemos lo que significa.
El año parece difícil, pero pinta, retrata, esculpe y fotografía de poca madre.