Artistas Visuales del Erotismo AVE

Uniendo esfuerzos a favor del arte y la libertad de expresión

Alejandro Zenker

Del JPG al RAW y de allí al DNG: reflexiones en torno a la digitalización del arte

Regresé hace dos semanas de una agotadora experiencia en Puerto Vallarta adonde fui a participar en el llamado “Ujena Jam”, un encuentro internacional de fotógrafos y modelos. No hablaré aquí mayormente de eso, si bien quedé entre los “top ten photographers” (es decir, los diez fotógrafos menos chafas) del encuentro, lo que no sé si habla bien o mal de mis destrezas. El caso es que más que a competir, fui a entrenarme, como lo hice los dos años anteriores. Pero también di una charla sobre “Fotografía artística” (iba a ser un taller en español que llevaba más o menos preparado en PowerPoint, pero a falta de un auditorio hispanoparlante tuve que improvisar en inglés, lo que me repatea, pero ni modo). El caso es que me antecedió un amigo fotógrafo, Addison Fitzgerald, quien habló sobre la cámara y cómo sacarle el máximo provecho. De allí nació la pregunta: ¿trabajar en RAW o en JPG?. Tratándose de un “encuentro-competencia” que dura más de una semana, donde lo que te exigen es entregar tus fotos en JPG, para lo que hay muy poco tiempo, guardar en RAW significa tener un dominio diestro del flujo de trabajo y capacidades de manipulación de las fotos en lotes. Para un fotógrafo de la era analógica ya lo anterior significa hablarle en chino. ¿Qué es RAW? ¿Por qué habría uno que querer guardar en la cámara las imágenes en ese “formato” y no el más conocido y manejable JPG? (Dicho en “cristiano”: RAW es la captura “cruda”, tal cual, de lo que capta el sensor de la cámara, ya sea CCD o CMOS; JPG es una compresión del archivo RAW al que se le aplican ajustes de balance de blancos, manejo de color, brillo, contraste y otros parámetros). Uno de los asistentes manifestó no sin cierta razón que le parecía absurdo “tirar” en JPG cuando el formato RAW tiene tantas ventajas. En realidad se trataba de una discusión bizantina ya que las nuevas cámaras tienen la capacidad de almacenar al mismo tiempo la foto en ambos formatos: RAW y JPG. Sin embargo, y este es uno de los temas que trato de abrir en este foro, pese al auge de las cámaras digitales nos encontramos apenas en los albores de su desarrollo. Si el RAW es la captura en crudo de la imagen (de la luz), equivaldría a un “negativo” analógico. A cualquiera que trabajó o sigue trabajando en analógico le parecerá razonable querer mantener un “negativo” digital (el RAW) en lugar de tan sólo la foto “impresa” (el JPG), aún cuando a ésta se le pueden hacer modificaciones, si bien limitadas comparadas con lo que uno puede hacer con el punto de partida. El caso es que, si vemos más allá, ese archivo RAW no es garantía de nada. Cada fabricante de cámaras, Canon, Nikon, Olympus, Panasonic, etc. tienen su propia definición de su RAW, es decir, unos y otros no son compatibles. Se requiere de un “intérprete” para visualizar cada tipo de RAW y para manipularlo. Hipotéticamente, en unos años, conforme se hagan los ajustes propios del mercado, algunos fabricantes desaparecerán y aparecerán otros, hasta que queden (como ya está sucediendo) unos pocos contendientes. Si Canon se come a Nikon, quien tenga archivos RAW de Nikon podría quedarse… con la cola entre las patas si a los RAW de Nikon actuales se les deja de dar soporte. De allí que un tercero, Adobe (sí, el fabricante de Photoshop) haya creado y esté promoviendo un nuevo estándar: el DNG. ¿Qué es el DNG? Es un RAW de código abierto. Es decir, ya inició la lucha por ver qué “formato” prevalecerá en el mercado: ¿los RAW propietarios en una torre de Babel fotográfica, los primitivos JPG o TIFs, o un código universal y abierto como el DNG?

Esto nos lleva a otro terreno peliagudo: el conocimiento. Quien tiene un arsenal de fotografías tomadas a lo largo de los años enfrenta una tarea mayúscula. En mi caso, por ejemplo, tan sólo en materia de fotografías de desnudo calculo tener más de 300,000 archivos. Hasta hace poco habría dicho: de los cuales sólo una pequeña parte es rescatable. Hoy me percato de mi error: gran parte de ellos son rescatables con las nuevas herramientas, como camera Raw 4.5 y Lightroom por ejemplo. Pero eso requiere de un inmenso trabajo. ¿Tengo el tiempo? No. Porque mi trabajo fotográfico sólo ocupa una pequeña parte de mi tiempo. Pero aun suponiendo un trabajo de tiempo completo… lo más probable es que la talacha me llevaría un par de años.

Ahora bien, supongamos que en el mejor de los mundos evitamos el monopolio fotográfico, mantenemos pues la fotodiversidad y se impone un código abierto vía DNG. Nos espera un universo de dificultades. La calibración de los monitores por ejemplo. Cada monitor de cada computadora es diferente y muestra la imagen distinta. Es decir, una foto o una pintura que vemos de una manera en un monitor de computadora de una manera, al visualizarlas en otro monitor se ven distintas. En mi caso tengo cuatro monitores conectados a una computadora con dos tarjetas de video. Hasta hace un par de semanas se veía la misma foto diferente en cada uno de los monitores de una sola computadora. Ahora los tengo “calibrados”… es decir, ajustados para que en cada uno de ellos se vea más o menos lo mismo. Pero hay otro problema… hay que ajustar ahora esa imagen que vemos en pantalla a nuestro dispositivo de salida, es decir, a la impresora o… los miles de millones de monitores existentes en el planeta que pueden ver nuestra obra en nuestra página web y que, por supuesto, no están calibrados porque no tienen NPI de qué es eso.

No pocas veces amigos bien intencionados me han dicho: Alejandro, tus fotos son padrísimas según me han dicho, pero… yo sólo veo un recuadro negro. Tu negro es impecable. Dicho sea sin albur. En efecto, esa es una manifestación del problema. Las pinceladas de luz que yo trabajo con tanto cuidado, en un monitor mal calibrado, con brillo bajo, se pierden.

Pero estos problemas a los que hago referencia no afectan sólo a los fotógrafos. También a los pintores, que cada vez se apoyan más en la web para dar a conocer su obra.

¿Cómo la béisbol?

Alejandro Zenker

Va una foto de ejemplo que tomé en Puerto Vallarta. La modelo está a contraluz en el atardecer. El modo de exposición fue manual con una distancia focal de 75 mm (lente EF 70-200 f/2.8 IS USM de Canon), la apertura fue de 2.8, flash obligatorio pero a distancia superior al alcance, balance de blancos automático.


Foto que simula el resultado en RAW, es decir, sin ajustes...


Foto que simula los ajustes que hace la cámara basada en el RAW para convertir la foto en JPG

Responde a esto

Respuestas a esta discusión

Pues son muchas las cosas que planteas en la discusión.
Sobre las ventajas del RAW sobre el jpg, pues son evidentes. Pero todo beneficio tiene su costo: los archivos se han vuelto más y más grandes (imagínate lo que pesa cada archivo RAW de la nueva Sony A900, casi como los de formato medio). Y la memoria se ha vuelto más y más barata, pero para poder trabajar cómodamente con imágenes de ese calibre se necesitan no sólo un montón de discos duros, también computadoras "recientes" y poderosas.
"Uno de los asistentes manifestó no sin cierta razón que le parecía absurdo “tirar” en JPG cuando el formato RAW tiene tantas ventajas". Pues sí, es fácil decirlo cuando se tiene el dinero para comprar tarjetas de 32GB y discos RAID de terabytes. Por mi parte trato de utilizar lo más posible el RAW, pero si veo que se me acaba el poder, pues le cambio JPG sin remordimientos. Más vale una foto "en baja" (entiéndase) que una foto que no se tomó. Incluso hay imágenes y situaciones que poco justifican esos 10 o 12 megas que te "roba" el RAW.
Y todo esto me recuerda a los foros de Dpreview. Es común que en ellos se lea que muchos de los que postean ahí estén impacientes por adquirir lo último de lo último. La carrera absurda por los megapixeles y "features". Muchos de ellos tienen cámaras de mil megapixeles, lentes "L", computadoras con 16 GB de RAM... y se dedican a fotografiar pajaritos en flickr.
El formato DNG me parece buena idea en un mundo ideal. Pero que no funciona muy bien en la realidad. No creo que Canon o Nikon (por poner a los dos grandes) "acaten" un formato universal impuesto por Adobe. Muy probablemente en 20 años será difícil convertir nuestros NEF o CRW en algo utilizable. Es una predicción. Sabrá Abraxas. La lógica indica que nos pasará igual que con los 8 tracks, el betamax, el vhs, el láser disc, el DVD, y los mismo negativos de 35mm, etc. Se podrá, pero será difícil.
Y por lo de la calibración y ajuste de imágenes, pues es una batalla perdida. Tú y yo tenemos monitores calibrados y nunca veremos lo mismo. En tu compu tus imágenes se ven muy bien y en la mía se ven oscuras ( y viceversa). Y estoy hablando de monitores calibrados con arañas y hardware. Imagínate qué pasa con los monitores que sólo se les mueve el brillo. Por si fuera poco, la gran mayoría de los navegadores son ciegos respecto al perfil de color (el Safari es de los pocos que no, pero casi todos los "save for the web" eliminan el icc de todas formas).
En fin, que es tema para seguirle. Ojalá que otros se integren a la plática porque la comunidad se ha vuelto un pelito apática (me incluyo).

Responde a esto

Estuve esperando que alguien se animara a entrarle a esta discusión. Pero a veces falta tiempo… o un tema apasionante, como el de la relación del artista con sus modelos. O quizás algunos no se percatan de lo apasionante que es el tema (o los temas) que estamos tocando aquí. En cierta forma nos encontramos ante un fenómeno similar al que enfrentamos en la industria editorial, donde quienes no entendieron las nuevas tecnologías y sus alcances desaparecieron irremediablemente. En un principio, la fotografía digital pareció una “jalada” para muchos, luego se impuso su “realidad”. Como dice Pedro Meyer, quienes hoy reniegan de ella lo hacen por mera ignorancia. Pero el grueso de los usuarios (incluyo a los artistas) no sabe qué sucede detrás de la cámara, ni qué hay después del clic. ¿Cómo dominar nuestro nuevo “cuarto obscuro”, nuestros nuevos eco-friendly “químicos” digitales (Photoshop), y particularmente, la impresión. ¡Qué mundo tan complejo (fotográficamente hablando) se ha abierto! Pero también: qué mundo tan caro. Tienes toda la razón cuando hablas de las implicaciones financieras de asumir el RAW como formato estándar (y más si pretendemos incorporar como respaldo un formato adicional, el DNG del “futuro”, acompañando al RAW nativo y al JPG obligado): tarjetas de mayor capacidad, computadoras más poderosas, discos duros al por mayor (o de capacidades aún no asequibles para el común denominador). Pero me pregunto: ¿no estará todo esto condenando al fotógrafo profesional que no tiene la capacidad de entender este nuevo entorno tecnológico y a asumir los costos financieros a desaparecer? El artista a fin de cuentas puede seguir manejando propuestas “alternativas” y hacer de las desventajas su modus operandi. No así el profesional de la fotografía comercial. Mientras se encuentra una manera de crear un monitor que se “auto calibre” de acuerdo con su entorno de iluminación (que no dudo saldrá un día de estos al mercado, ya lo hacen algunas TV) los artistas podrán vanagloriarse de que cada visualización de su obra en cada uno de los monitores que la desplieguen en el mundo es única… ¿e irrepetible?

Quizás la búsqueda de la unicidad, de la “irrepetibilidad” de una obra se convierta en parte de nuestra navegación artística por los mares de la incertidumbre. Esta semana tuve una sesión fotográfica en la que jugué de nueva cuenta con el Lensbaby, esta vez con el 3G. Tiré tanto con la 40D como con la Xsi de Canon usando tanto el 17-55mm 2.8 IS/USM como el Lensbaby en ambas, para establecer puntos de comparación. Usé la carta de calibración fotográfica del i1xt para experimentar luego con ella en Bridge y Photoshop CS3 (la semana entrante lanzan el CS4). Pero hice algo nuevo: usé una “rondana virgen” y le hice un orificio al azar. Tomé fotos. Luego se me ocurrió hacerle otro orificio. Disparé. Finalmente me aventé con un tercer orificio (dicho sea sin albur, aunque se me antojaba que fuera con…). Las fotos salieron chiiingoonaaas desde mi punto de vista. Al menos únicas e irrepetibles. ¿Hacia allá vamos? ¿A usar cámaras de 10, 12, 16 o más mp, pero convertidas en cámaras estenopeicas digitales? Pero eso ya lo abordamos y seguiremos abordonando con ejemplos en la otra discusión (ver discusiones anteriores).

Responde a esto

Mucha letras y pocos pixeles. Enseña esas con el 3G. También las del 17-55.

Responde a esto

Responde a esto

Pues sí, tienes razón. Ando preparando una ponencia para la UNAM y confundí los espacios, por lo que fluyeron las letras y menguaron los pixeles. ¡Y no manches! Sacaron esos nuevos lensbabys cuando acabo de comprar el 3G con todo un arsenal de aditamentos. Pero bueno, nomás me libero de la ponencia y pongo los pixeles.

Responde a esto

oye, pues quedaron muy bien, tienen todo el feeling de estenopeicas. Y como dices, irrepetibles. De hecho, por tu iluminación, se ven más pinhole que lensbaby. Ya sabes que no soy muy fan de la luz continua, pero me gusta aquí (sobre todo las últimas dos). La del ojo no tiene madre.
Puedo suponer que el baby montado en la 40D y con enfoque manual a través del LCD es ideal, ¿o no?
Estaré en el DF por ahí del 7 de octubre. Quizá nos podamos echar una sesión o unos buenos fermentos. No sé cómo andes de tiempo por esos días.

Abrazo

Responde a esto

Fíjate que el enfoque lo he hecho mirando siempre por el visor, sin usar el Live View, que me parece que deja mucho qué desear aún. Pero un día de estos probaré hacerlo a través del LCD y te cuento. Por cierto que en esas tomas jugué con los aditamentos que compré: telefoto, gran angular, macro… Puedes unir algunos y armas un desmadre visual fantástico. Me encantará verte ahora que vengas. Te mando por correo mis coordenadas. El martes tengo una cita en la noche, pero el miércoles podríamos vernos, platicar, chelear y chance hasta fusilarnos juntos una modelo. ¿Te late? ¡Un abrazo!

Responde a esto

Me late. Mándame las coordenadas. El miércoles 8 de oct me parece perfecto.

Responde a esto

RSS

Acerca de

La escritura y el deseo

Cumpleaños

No hay ningún cumpleaños hoy

contemporary art

IMPRESION DIGITAL DE PHOTOBOOKS
Servicios editoriales integrales. Desde el diseño, la tipografía y formación, hasta la impresión y encuadernación. Consúltanos.
solar@solareditores.com
www.solareditores.com




Ediciones del Ermitaño / Solar, Servicios Editoriales,
S.A. de C.V.

www.solareditores.com

Distintivo

Cargando…

Una Red para quienes dirigen grupos artísticos y culturales

© 2010   Creado por Alejandro Zenker en Ning.   Crear tu propia red social

Emblemas  |  Reportar un problema  |  Privacidad  |  Términos de servicio

Iniciar sesión en el chat